27 abr
2016

Los alrededores de Artvisual (2): el Mercat Central de València

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Color, olor y bullicio. Entrar en el Mercat Central de València impacta casi todos los sentidos. Hay mucha vida, alegría y se nota que estamos en una ciudad mediterránea. Es un lugar especial para el fotógrafo aficionado y para el amante de la gastronomía. Y lo tenemos al lado de Artvisual, donde somos un poco las dos cosas (no sólo de marketing online vive el hombre). Llegamos al Mercat en tres minutos caminando por Barón de Cárcer. Situado a pocos metros de la iglesia de los Santos Juanes y en frente de la Lonja de la Seda, que merece un post aparte (y lo tendrá).

El Mercat Central es un lugar especial para los amantes de la fotografía y de la gastronomía.

El Mercat Central de València es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad, sólo superado en visitas por el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe. Recibe más de un millón de turistas al año, además de todo el público que va a realizar sus compras habitualmente. Es un importante foco turístico, pero también económico: es el primer mercado de España en tamaño, con una superficie de más de 8000 metros cuadrados. Le sigue el Mercat de La Boqueria de Barcelona, y está entre los diez primeros mercados de Europa. Agrupa a alrededor de 400 comerciantes, y genera unos 1200 empleos, directos e indirectos.

 Fachada principal Mercado Central Valencia y Llotgeta

Hacer la compra entre historia y arquitectura

En los puestos, fruta, carne, embutido, pescado, marisco. Todo tipo de alimentos, tanto para consumo particular como para abastecer a los restaurantes de Valencia. Aparte de la funcionalidad como mercado, no podemos olvidar su trasfondo histórico y artístico: comprar en el Mercat es una experiencia diferente, porque además de la fiesta para los sentidos que suponen las paradas, estamos rodeados de arte e historia.

El mercado tiene origen en la época musulmana, momento en que en el llamado arrabal de la Boatella se encontraba el zoco musulmán. En el siglo XIII, Jaume I, otorgó el privilegio a la ciudad de Valencia para celebrar un mercado semanal en ese mismo lugar, hasta que años más tarde, Pedro IV El Ceremonioso lo transformó en mercado diario. Pero no se trataba de un mercado permanente, sino que los puestos se montaban al alba y se desmontaban al anochecer.

Aparte de su funcionalidad como mercado, no podemos olvidar su trasfondo histórico y artístico: el mercado ha sobrevivido desde la época musulmana hasta la actualidad, y ha marcado un hito en el modernismo en Valencia.

Desde el siglo XIX se fue haciendo necesaria la construcción de un nuevo mercado que cubriera las necesidades de una sociedad en auge. Su construcción se inició en 1914, y fue inaugurado en 1928. Ya entre 2002 y 2008, se ha llevado a cabo una rehabilitación profunda del edificio y de las instalaciones.

 

Cúpula del Mercat Central de València

 

El Mercat Central es una construcción de estilo modernista, que cuando fue inaugurada a principios del siglo XX se convirtió en uno de los edificios más representativos de Valencia, una ciudad rodeada de huerta. Combina el metal y el vidrio. Destaca la cúpula central, de 30 metros de altura, construida con estos materiales: hierro, cristal y cerámica.

De nuevo en el exterior, se acumulan los compradores y los turistas. Las escaleras de la entrada principal, en frente del Carrer Ercilla, están repletas de gente descansando a la que hay que sortear, además de los puestos que se instalan en casi todo el perímetro del mercado.

 

Exterior del Mercado Central de Valencia

 

Salimos de la oficina a vivirlo

A veces se nos olvida que estamos en pleno corazón de Valencia y que podemos salir a respirar y coger fuerzas a lugares privilegiados como el mercado. A las horas en que hemos hecho las fotos, el mediodía, hay un sol y una luz que nos recuerda que hay vida más allá de las pantallas, dashboards y paneles, que los comercios no son sólo e-commerce. Nos camuflamos entre los turistas y los compradores y comprobamos que todo lo que hemos contado en el post es verdad: se nos está abriendo el apetito viendo los productos de las paradas. Llegamos a la conclusión que tenemos que hacer esto más a menudo: hace unas semanas salimos a recorrer la calle del Hospital y los jardines del MUVIM. La primavera nos está sacando de nuestra guarida.

Volvemos a Artvisual pensando cuál será nuestro siguiente objetivo…

 

Mercado Central de Valencia parte trasera

 

 

 

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